La mascarilla nasal AirFit N30i de Resmed cuenta con diversos detalles que, combinados, hacen de ella la preferida de muchos usuarios de máquinas CPAP a causa de la apnea del sueño. Uno de estos detalles es el hecho de que que la máscara en sí se coloca bajo la nariz, sin necesidad de ser apoyada sobre el puente nasal. Otro detalle, no menos importante, es que el tubo que lleva a la máquina se conecta en la parte superior de la cabeza, y no directamente desde la máscara, de forma que ofrece una mayor movilidad al usuario.

Al contar la Airfit N30i con una almohadilla que va por debajo de la nariz, no sólo evita el malestar y las marcas que las máscaras tradicionales dejan en el puente nasal, sino que, además, contribuye a la adherencia del usuario a la terapia CPAP, reduce los obstáculos a la visión. El tubo en la parte trasera ofrece mayor movilidad y permite un mayor acercamiento a la pareja, además de evitar tropiezos con libros en papel o libros electrónicos, en caso de lectores. Al tacto es suave facilita ver la televisión y el uso de gafas.
El codo donde se une al tubo ofrece un giro de 360 grados, permitiendo una gran movilidad del paciente, además de encontrarse en la parte superior de la cabeza, como ya se ha indicado.
La mascarilla N30i cuenta con el sistema QuietAir, que es una válvula especial para la evacuación del aire exhalado de forma silenciosa. Está disponible en tres tamaños: S, M y L (pequeño, mediano y grande, respectivamente), pudiéndose elegir en el desplegable superior. El criterio utilizado para la elección de la N30i se basa principalmente en el tamaño de la nariz en su parte inferior, donde se encuentran las fosas nasales
Las mascarillas, por su carácter personal, no se pueden cambiar ni devolver una vez abiertas. Consulte a su médico para la elección de una máscara CPAP.